La migración de flotas pesadas hacia el hidrógeno es una presión de largo plazo sobre el volumen de diésel que las gasolineras despachan al autotransporte de carga, el segmento que sostiene los márgenes más sólidos del negocio gasolinero en México. El 94% del sector de transporte pesado opera aún con combustibles fósiles, pero las patentes de pilas de combustible de hidrógeno prácticamente se duplicaron entre 2019 y 2024, según el informe conjunto de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), publicado en mayo de 2026.
La brecha entre innovación y adopción real define la ventana disponible para que el permisionario adapte su modelo antes de que la transición alcance escala comercial.
Transporte pesado e hidrógeno en 2026, pilotos sin escala masiva
El mercado de camiones con hidrógeno opera en fase de pilotos ampliados. Daimler Truck prevé incorporar 100 tractocamiones con pila de combustible a operaciones de clientes antes de cerrar 2026, con producción en serie prevista para los años treinta.
Las baterías eléctricas dominan la innovación —representando el 73% de las patentes de fuentes de energía de bajas emisiones en 2024—, mientras el hidrógeno se posiciona como complemento para rutas de larga distancia donde el peso de la batería compromete la carga útil. Un tractocamión con pila de combustible consume entre 6 y 10 kg por cada 100 km; con el hidrógeno renovable cotizando entre $2 y $6 euros por kilogramo en 2025, el diésel sigue siendo más competitivo en los corredores logísticos principales.
Las gasolineras en México ante la presión regulatoria y la transición tecnológica
Solo 31.2% de las gasolineras del país cumple con el tope de precio del diésel de $27 pesos por litro, según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). La Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES), encabezada por Ricardo Quiroz, proyecta un crecimiento de la red de 3.5% respecto a 2025, con al menos 15% más de nuevos operadores ingresando al mercado.
Enrique Félix Robelo, presidente del gremio nacional de expendedores de petróleo, describió en la convención celebrada en Mérida un sector que enfrenta marcos regulatorios, presiones sobre márgenes, cambios tecnológicos y demandas ambientales de forma simultánea.
Ante ese escenario, la diversificación de puntos de despacho emerge como la respuesta operativa documentada. AMPES anticipa estaciones multimodales donde cargadores eléctricos convivan con dispensadores de diésel tradicionales, y estima que la mezcla de etanol en gasolinas subirá del 5.8% al 10% en 2026.
El operador de gasolineras que use esta ventana —antes de que el hidrógeno alcance escala en el transporte pesado— para ampliar su oferta energética dispondrá de un permiso con mayor valor ante los criterios que la Comisión Nacional de Energía (CNE) ya perfila como estándar para la siguiente renovación.
