La cotización del precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) registró una caída de $10.79 por barril el 6 de mayo de 2026, cerrando en $91.48, su nivel más bajo en dos semanas y una contracción de 10.6% en una sola sesión. El movimiento respondió a reportes de que Estados Unidos e Irán se acercaban a un memorándum de entendimiento de una sola página, mediado por Pakistán.
El Brent perdió 9.2% para quedar en $99.80, cayendo por debajo de los $100 por primera vez desde el 22 de abril, trazando una de las caídas diarias más pronunciadas en términos absolutos desde que comenzó el conflicto en el Golfo Pérsico.
OPEP+ amplía producción en 188,000 bpd pero el estrecho de Ormuz sigue presionando el abasto global
El 3 de mayo, siete miembros de la OPEP+ acordaron un incremento de 188,000 barriles diarios para junio, el tercer aumento mensual consecutivo desde que Irán bloqueó el estrecho de Ormuz en febrero. Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán tomaron la decisión sin los Emiratos Árabes Unidos, que abandonaron la organización el 1 de mayo tras seis décadas de membresía.
La salida de los EAU debilita la cohesión del cartel; en el corto plazo, el factor dominante sigue siendo el bloqueo iraní de la vía por donde fluye el 20% del suministro mundial de hidrocarburos.
El precio petróleo WTI a $91 no ajusta de inmediato el costo de abasto en México
Al 4 de mayo, los promedios nacionales reportados por la Comisión Nacional de Energía (CNE) ubicaban la gasolina Magna en $23.679 por litro, la Premium en $28.347 y el diésel en $28.111. Estos niveles se formaron con el WTI aún por encima de $101 dólares; si la caída del 6 de mayo se sostiene, los precios de mayoreo podrían ceder en la segunda quincena del mes, abriendo condiciones para renegociar contratos de suministro antes del siguiente ciclo de compra.
El riesgo persiste: las reservas de crudo en Estados Unidos cayeron por tercera semana consecutiva en 8.1 millones de barriles, lo que sugiere que la disrupción estructural del suministro global no ha cedido y podría revertir el movimiento de precios con la misma velocidad con que se produjo.
El sector comercializador de combustibles en México opera en dependencia estructural del precio internacional, y la caída del WTI a $91.48 representa una ventana de alivio en el costo de abasto que, sin acuerdo verificable entre Washington y Teherán, puede revertirse en cuestión de horas, lo que obliga a los operadores del segmento a mantener coberturas y contratos de corto plazo mientras el mercado aguarda el desenlace de la negociación en el Golfo Pérsico.
