Margen de gasolineras en México cae a $1.60 por litro
El margen de gasolineras es la diferencia entre el precio al que un permisionario adquiere el litro de combustible en la Terminal de Almacenamiento y Reparto y el precio al que lo vende al público, la única variable de rentabilidad que controla de forma directa. Su cálculo descuenta del precio final el costo logístico del autotanque, el gasto operativo del expendio y los impuestos, partiendo del precio de referencia que la Comisión Nacional de Energía calcula a diario con base en la Mezcla Mexicana de exportación.
Desde el acuerdo de precios máximos que la presidenta Claudia Sheinbaum firmó con el sector empresarial a inicios de 2025, ese margen transitó de un ajuste comercial libre a un espacio acotado por un techo de $24.00 pesos por litro para la gasolina Magna, la frontera que hoy determina cuánto puede ganar una gasolinera en México sin salirse del acuerdo.
Los precios promedio de la gasolina en México, reportados por la Comisión Nacional de Energía y la Procuraduría Federal del Consumidor al arrancar agosto de 2026, ubican a la Magna en $23.70 pesos por litro, a la Premium en $28.52 y al diésel en $27.04, cifras que en el papel respetan el techo pactado. El problema no está en el promedio nacional, sino en la brecha que esconde entre estaciones con márgenes de menos de $2.00 pesos por litro y otras que rebasan los $3.00 en la misma semana.
A esa presión se suma un factor que en 2026 volvió a escalar, el robo de combustible mediante perforaciones clandestinas a ductos, que erosiona el abasto y las finanzas de Pemex, principal proveedor de las petroleras mexicanas que operan como comercializadoras en el país. Entender cómo se reparte el margen de gasolineras entre marcas, regiones y proveedores, y qué tanto lo amenaza el huachicol, es hoy condición mínima para calcular con realismo la viabilidad de un expendio.
Lo que Revela el Mapa de Márgenes de las Gasolineras por Marca
El programa Quién es Quién en los Precios, que la Profeco elabora con información de la Comisión Nacional de Energía, publica semanalmente el margen y el precio final de gasolina regular, Premium y diésel por marca y por estación, y funciona como el termómetro más confiable para medir el margen de distribución de combustible y calcular cuánto gana una gasolinera en México. En la semana del 21 al 27 de julio de 2026, el margen de la gasolina regular osciló entre $1.60 pesos por litro en Repsol y $2.40 en Corpogas, con Chevron en $2.11, Oxxo Gas en $2.09, Pemex en $1.93 y Shell en apenas $1.46, el margen más bajo del corte.
En diésel la dispersión es todavía mayor, con Redco operando un margen de $2.13 pesos por litro frente a los $1.37 de Shell, y en Premium la distancia se amplía aún más, entre los $3.36 de Petro-7 y los $2.39 de Repsol. Esa dispersión no responde a la calidad del producto, regulado por norma, sino a la logística y la ubicación, lo que sugiere que la rentabilidad depende menos de la marca que de la distancia a una terminal de almacenamiento.
El contraste se agudiza al bajar del promedio por marca a la estación individual. Go Gas, en Cancún, Quintana Roo, vendió la gasolina regular en $25.39 pesos por litro con un margen de $3.06, el más alto del corte, mientras que Pemex, en Querétaro capital, y Pemex, en Hermosillo, Sonora, operaron con márgenes de apenas $1.72 sobre precios de $23.69.
Costco Gas, en Villahermosa, Tabasco, cerró con un margen de $1.73, señal de que el volumen alto sostiene rentabilidad con márgenes comprimidos.
El Acuerdo de Precios de la Gasolina, un Cumplimiento Desigual
Ante el acuerdo de precios de la gasolina que fija $24.00 pesos por litro como techo para la Magna y $27.00 para el diésel, este último pactado apenas tres meses antes del reporte de agosto, la Profeco documentó que el 85.2% de las gasolineras del país respeta el compromiso. La estación Pemex Combustibles Yalba, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, ejemplifica el cumplimiento estricto, con un precio de $26.97 pesos por litro de diésel y un margen de apenas $1.42.
La otra cara la ofrece una estación BP en Amozoc, Puebla, que en el mismo periodo vendió a $29.99 pesos por litro, casi $6.00 por encima del techo comprometido.
El 17.5% de las gasolineras que aún incumple el acuerdo concentra la tensión del sector minorista, puesto que compite con las estaciones que sí respetan el techo y operan con menos margen frente a cualquier alza logística. El mercado se segmenta entre operadores dispuestos a sostener el acuerdo a costa de su rentabilidad y otros que apuestan a que la vigilancia de Profeco no alcance a cubrir la totalidad de las más de 13,000 estaciones registradas en el país.
El Huachicol de Combustible, el Costo Oculto de la Cadena de Suministro
Un tercer factor golpea el margen de forma indirecta pero creciente, el huachicol de combustible mediante perforaciones clandestinas a ductos, que en el primer trimestre de 2026 sumó 2,563 tomas ilegales, una perforación cada 51 minutos con 27 segundos, de acuerdo con el Instituto de Gestión, Administración y Vinculación Municipal. La cifra representa un incremento de 8.6% frente al trimestre anterior y de 4.8% en comparación anual, con Hidalgo a la cabeza con 731 tomas, un alza de 19.8%, seguido de Jalisco con 578, un aumento de 27.6%, y el Estado de México, donde las perforaciones casi se duplicaron, de 95 a 189.
El impacto financiero recae principalmente sobre Pemex. Entre abril y junio de 2026 la paraestatal reportó pérdidas por $9,180 millones de pesos por sustracción ilícita de crudo, gasolina, diésel y turbosina, la cifra trimestral más alta desde 2018, cuando el fenómeno alcanzó su pico histórico con 14,956 perforaciones anuales.
Eso equivale a pérdidas cercanas a $101 millones de pesos diarios. Francisco Barnés de Castro, director de Cifra2 Consultoría, explicó que esas pérdidas corresponden estrictamente al huachicol tradicional por ordeña de ductos, sin incluir el contrabando fiscal disfrazado bajo clasificaciones arancelarias falsas.
Marcial Díaz Ibarra, de QUA Energy, resume el efecto de cadena de ese robo sobre el margen del gasolinero honesto, cada litro que se vende de manera ilegal representa una triple pérdida para el país, el valor del producto, la recaudación fiscal por IEPS e IVA y la capacidad de inversión de Pemex. Víctor Hugo Juárez Cuevas, de Edge Innovation, añade que el combustible robado alimenta un mercado subterráneo que abarata artificialmente los precios de referencia en algunas regiones, distorsionando la competencia frente a las estaciones que ya absorben un margen comprimido por el acuerdo de precios.
Esa combinación de techo de precios, vigilancia desigual y robo en ascenso ocurre en paralelo a un cambio regulatorio de fondo, la Comisión Nacional de Energía sustituyó en marzo de 2025 a la extinta Comisión Reguladora de Energía como único regulador, con facultades para emitir y revocar permisos de almacenamiento, distribución y venta. Esa concentración regulatoria coincide con una depuración de marcas, en donde las comercializadoras sin escala suficiente para absorber costos de cumplimiento, telemetría y control volumétrico enfrentan cada vez menos espacio frente a cadenas integradas como Pemex, Oxxo Gas o G500, las petroleras mexicanas con mayor presencia en el país.
Para el gasolinero independiente, la lectura operativa es directa, el margen de gasolineras ya no se negocia solo frente al proveedor de combustible, sino frente a un piso regulatorio que fija el precio de venta y un riesgo logístico que crece con cada toma clandestina detectada cerca de su zona de abasto.
El margen de gasolineras que hoy sostiene a las más de 13,000 estaciones del país se define, por tanto, en la intersección de tres fuerzas que ningún permisionario controla por completo, el techo de $24.00 pesos por litro pactado entre el gobierno federal y el sector empresarial, la vigilancia semanal de Profeco sobre las estaciones que se salen de ese acuerdo, y un huachicol que en el segundo trimestre de 2026 le costó a Pemex más de $9,180 millones de pesos y que sigue erosionando la disponibilidad y el precio de referencia sobre el que se calcula, litro por litro, la rentabilidad de cada expendio.
