La CNE, actor responsable de la política de datos abiertos del sector petrolífero, exige a las gasolineras reportar información operativa y de costos en formato xlsx a través de su micrositio del sector petrolíferos y su plataforma de Consulta de Datos Abiertos. La obligación forma parte de un esfuerzo regulatorio que busca transparentar la formación del margen comercial de las gasolineras en el expendio al público, entendiéndose como margen comercial la diferencia entre el costo de adquisición del combustible y el precio final que paga el consumidor en la bomba.
El planteamiento regulatorio de la CNE parte de una pregunta que hasta ahora carecía de respuesta sistematizada: cuánto gana efectivamente una gasolinera por cada litro despachado, y bajo qué estructura de costos opera.
La Comisión Nacional de Energía sustituyó a la extinta Comisión Reguladora de Energía en marzo de 2025, y con ese cambio institucional heredó la facultad de administrar los datos abiertos de petrolíferos alojados en datos.gob.mx, así como el mandato de operar la infraestructura de reporte que permisionarios y comercializadoras deben alimentar de forma periódica. El requerimiento no es enteramente nuevo, puesto que el sector ya operaba bajo el programa Quién es Quién en los Combustibles, que la Procuraduría Federal del Consumidor actualiza con reportes como el correspondiente al 13 de abril de 2026, donde se documentan las variaciones regionales de precio en gasolina y diésel.
Lo que cambia con la exigencia del formato xlsx es la granularidad del dato exigido, que ahora incluye estructura de costos operativos y no únicamente el precio de expendio.
Qué debe reportar cada gasolinera a la CNE en xlsx
El formato xlsx exigido por la CNE contempla campos que van más allá del precio final al público, incluyendo costos logísticos, márgenes de comercialización y estructura de gastos operativos de cada estación. Esta información se suma a la que ya circula en la Consulta de Datos Abiertos de la Comisión Nacional de Energía, plataforma que documenta desde 2015 los precios de expendio de gasolinas y diésel a nivel nacional, y que ahora amplía su alcance hacia la rentabilidad operativa del permisionario, no solo hacia el precio que ve el consumidor final.
La gasolinera, en su calidad de permisionario de expendio, ya está obligada desde 2019 a mantener controles volumétricos certificados y a emitir el complemento de hidrocarburos del CFDI 2026, obligación fiscal cuyo plazo de cumplimiento venció el 24 de abril de ese año para quienes debían actualizar sus sistemas de facturación conforme a las nuevas especificaciones del SAT. El reporte en xlsx de costos operativos de las gasolineras se integra a ese mismo ecosistema de cumplimiento, de modo que la estación de servicio enfrenta hoy tres frentes de reporte simultáneos: el volumétrico ante el SAT, el fiscal vía CFDI con complemento de hidrocarburos, y el de costos y márgenes ante la CNE.
Por qué la CNE quiere saber cuánto gana una gasolinera por litro
La pregunta que plantea abiertamente el organismo regulador es directa: cuánto gana una gasolinera por litro vendido, y esa pregunta solo puede responderse con datos desagregados de costo de adquisición, flete, almacenamiento y margen neto por punto de venta. Ante la persistencia de diferenciales de precio regional que el programa Quién es Quién en los Combustibles documenta de forma recurrente entre estaciones de una misma entidad federativa, la autoridad busca determinar si esas diferencias responden a condiciones logísticas legítimas, como la distancia a la terminal de almacenamiento y reparto más cercana, o si reflejan prácticas de fijación de precio que se apartan del comportamiento esperado en un mercado abierto.
La Reforma Energética de 2013-2014 eliminó el monopolio de Petróleos Mexicanos en la comercialización de combustibles y abrió el segmento a permisionarios privados, pero la apertura no vino acompañada, sino hasta ahora, de un mecanismo que permita a la autoridad observar la rentabilidad real de cada punto de venta. Esa brecha de información es, en la práctica, lo que la exigencia del formato xlsx busca cerrar.
Comenzamos a ser testigos de un giro regulatorio que se desplaza del monitoreo de precios al monitoreo de rentabilidad, un salto que obliga al permisionario a exponer información que hasta ahora consideraba estrictamente comercial.
Cómo debe prepararse una gasolinera para reportar costos a la CNE
Para una estación de servicio independiente, la preparación ante este requerimiento no puede limitarse a llenar la plantilla xlsx el día que la autoridad lo solicite. Requiere, en primer término, que la contabilidad de la estación desagregue correctamente el costo de adquisición del combustible por proveedor y por fecha de compra, dato que en operaciones con múltiples abastecedores no siempre está sistematizado.
Requiere, además, un registro trazable del costo logístico por autotanque, incluyendo el diferencial entre estaciones abastecidas desde terminales de almacenamiento y reparto de Pemex y aquellas que reciben producto de terminales privadas del Golfo, cuyo costo de flete puede variar de forma considerable según la distancia recorrida.
Quien abre una gasolinera en México ya enfrenta, conforme a los requisitos vigentes para 2026, un proceso de permisos, inversión y cumplimiento que documenta con detalle los costos de entrada al negocio; lo que añade la exigencia de la CNE es un costo de cumplimiento recurrente que corre en paralelo a la operación diaria, no solo en el arranque. Las estaciones que ya operan con sistemas de control volumétrico certificado y con contabilidad delegada a un despacho especializado en el sector tienen, en principio, una ventaja operativa para producir el reporte xlsx sin fricción, mientras que los permisionarios que aún gestionan su información de costos de forma manual enfrentan el riesgo de reportar datos incompletos o inconsistentes frente a lo que el SAT ya tiene registrado vía el complemento de hidrocarburos.
Qué está en juego para el margen comercial de las gasolineras
La consulta de datos abiertos que administra la CNE ya es pública y consultable en datos.gob.mx, lo que significa que la información de costos y márgenes, una vez sistematizada, podría convertirse en un insumo de referencia tanto para la propia autoridad como para actores del mercado que analicen la estructura de rentabilidad del segmento de expendio. Para las gasolineras con menor escala, esa exposición representa un riesgo distinto al que ya enfrentan por la revisión de controles volumétricos, puesto que ahora la variable observable no es solo si cumplen, sino cuánto ganan al cumplir.
La exigencia de la CNE de que las gasolineras reporten costos y datos operativos en formato xlsx añade una capa de transparencia al negocio de comercialización y expendio de combustibles en México que hasta ahora se limitaba al precio de venta al público, y coloca a los permisionarios ante la necesidad de sistematizar su información de costos con el mismo rigor que ya aplican a sus controles volumétricos y a su facturación fiscal, en un entorno donde el margen comercial deja de ser un dato reservado para convertirse en un dato observable por la autoridad.
