Una gasolina premium de marca propia es un combustible diferenciado por octanaje y aditivación que un operador integrado coloca en las bombas de sus gasolineras de marca, conectando su cadena de suministro con el consumidor final. Valero presentó Supreme 93 el 27 de junio de 2024 como la única gasolina con 93 octanos del mercado mexicano.
Lo hizo en un mercado que, desde la Reforma Energética, ha transitado de un monopolio estatal a un esquema de importadores privados y marcas en competencia.
Gasolina Supreme 93, qué ofrece y a quién va dirigida
Valero la describe como una gasolina para autos nuevos y motores de alto rendimiento, con menor contenido de azufre y el aditivo Propel-Tech, presente en todos sus combustibles. La empresa precisa que el octanaje, que mide la capacidad antidetonante del combustible al comprimirse en el cilindro, solo se aprecia en vehículos diseñados para aprovecharlo.
Esto sugiere que el volumen potencial se concentra en un segmento acotado del parque vehicular y no en el consumidor de Magna.
Más de 260 gasolineras de marca Valero respaldan la escala del premium
A junio de 2024, la empresa reportaba más de 260 gasolineras de marca Valero en 21 estados, respaldadas por una plataforma de almacenamiento, transportación y abastecimiento. Valero Energy Corporation, con sede en San Antonio, Texas, opera 15 refinerías con capacidad combinada de 3.2 millones de barriles diarios, y cerca de 7,000 estaciones de servicio utilizan sus marcas a escala global.
En la cadena de valor mexicana, donde Pemex es el único refinador y Valero figura junto a ExxonMobil, Koch, Shell, Tesoro e Ingemar entre los importadores, esa integración permite garantizar el suministro de un producto que una gasolinera independiente difícilmente conseguiría.
El margen de la gasolina premium depende de la rotación, no solo del precio
Para el distribuidor autorizado, vender un premium de marca propia implica obligaciones operativas: una línea de crédito con Valero Marketing and Supply de México, un sistema que compare el volumen contratado con el volumen real de cada estación e inspecciones rutinarias, al menos una vez al mes, para sostener los estándares de imagen. Estas condiciones indican que el margen de la Supreme 93 dependerá de la rotación y no solo del diferencial en los precios de gasolina premium, puesto que un despacho por debajo del volumen contratado presiona la rentabilidad del distribuidor.
Supreme 93 coloca a las gasolineras de marca Valero ante una gasolina premium diferenciada por octanaje y aditivo, cuyo rendimiento para el distribuidor dependerá del cumplimiento de los volúmenes contratados, de la composición del parque vehicular de cada plaza y de la capacidad de convertir al cliente de alto octanaje en visita recurrente a la tienda.
Imagen: Markus Spiske vía Unsplash.

