El estímulo fiscal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) es el mecanismo con el que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) amortigua, semana a semana, el impacto de la volatilidad en los mercados internacionales de hidrocarburos sobre el precio final de los combustibles en las gasolineras de México. Su funcionamiento es semanal y público: la SHCP publica en el Diario Oficial de la Federación el porcentaje de descuento que aplicará sobre la cuota base del gravamen, reduciendo o incrementando el impuesto que efectivamente paga el consumidor por litro de gasolina Magna, gasolina Premium o diésel.
Para la semana del 6 al 12 de junio de 2026, ese mecanismo registra su ajuste más agresivo en varias semanas: el precio de la gasolina Premium enfrenta su cuota máxima legal de IEPS en $5.6579 pesos por litro, al perder la totalidad de su estímulo fiscal, mientras que la Magna y el diésel absorben recortes que elevan la carga impositiva efectiva de ambos combustibles respecto a la semana anterior.
El contexto que explica el recorte apunta directamente a los mercados internacionales: el precio del petróleo crudo ha retrocedido desde los picos alcanzados durante el primer trimestre, asociados al conflicto en Irán que inició el 28 de febrero, en un movimiento que refleja el optimismo ante la posibilidad de acuerdos diplomáticos. Cuando el crudo baja, el gobierno reduce los estímulos y recupera recaudación del IEPS que había cedido para contener el alza; la trayectoria de las últimas dos semanas ilustra esa mecánica con claridad: el estímulo a la gasolina Premium pasó de $2.4643 pesos por litro en la semana del 23 al 29 de mayo a $0.9606 pesos en la semana del 30 de mayo al 5 de junio, para llegar a cero en la semana del 6 al 12 de junio, eliminando en dos ajustes consecutivos el apoyo que equivalía a 43.56% de la cuota base, lo que se ve reflejado en que los operadores de gasolineras enfrentan esta semana un costo impositivo para la gasolina roja que no tenía precedente desde el inicio del conflicto iraní.
Ante la publicación del acuerdo que eliminó el estímulo a la Premium, el precio promedio al consumidor de la gasolina de alto octanaje ya registraba un alza acumulada superior al 10% respecto al nivel previo al conflicto: de $25.70 pesos por litro antes del 28 de febrero a $28.47 pesos por litro hacia el 2 de junio, según datos de PETROIntelligence. La gasolina Magna, en contraste, cerró el 5 de junio en un promedio nacional de $23.68 pesos por litro, prácticamente sin variación semanal, lo que sugiere que el ajuste al estímulo se había transmitido de forma diferenciada según el segmento de combustible y el tipo de consumidor.
IEPS gasolina del 6 al 12 de junio, cuotas efectivas por combustible
La cuota base del IEPS para cada combustible en 2026 fue publicada en el DOF el 22 de diciembre del año anterior: $6.7001 pesos por litro para la gasolina Magna, $5.6579 pesos por litro para la gasolina Premium y $7.3634 pesos por litro para el diésel. El estímulo fiscal opera como una fracción que se resta a esa cuota; a mayor porcentaje de apoyo, menor el impuesto que paga el consumidor por litro.
Para la semana del 6 al 12 de junio, las cuotas IEPS efectivas quedaron de la siguiente manera: la gasolina Premium en $5.6579 pesos por litro (cuota máxima, sin ninguna condonación federal), la Magna en $5.7962 pesos por litro (con un estímulo residual de $0.9039 pesos equivalente al 13.49% de su cuota base) y el diésel en $4.3868 pesos por litro (con un apoyo de $2.9766 pesos que representa el 40.42% de su cuota base). La semana anterior, esas cuotas eran de $4.6973, $4.8023 y $3.9607 pesos por litro, respectivamente: el IEPS de la Premium se incrementó $0.9606 pesos en un solo ajuste semanal, la Magna $0.9939 y el diésel $0.4261.
El precio al consumidor registrado por PETROIntelligence el 6 de junio quedó en $23.80 pesos por litro para la Magna, $28.71 pesos para la Premium y $26.99 pesos para el diésel, valores que incorporan el IEPS efectivo, el costo de adquisición, la logística, la distribución y el margen del permisionario.
Dos recortes consecutivos y el ajuste acumulado en el precio gasolina
Si bien el esquema de apoyos al IEPS estuvo en expansión hasta la semana del 23 al 29 de mayo, en donde el estímulo a la Magna llegó a 51.26% equivalente a $3.4347 pesos por litro, donde la Premium recibía 43.56% de descuento ($2.4643 pesos), donde el diésel alcanzaba el 64.31% ($4.7352 pesos por litro), el desmontaje de los dos ajustes semanales subsecuentes acumuló recortes que en el caso de la Premium suman $2.4643 pesos de apoyo perdido por litro. En términos operativos, cada litro de gasolina de alto octanaje que una gasolinera despacha en la semana del 6 al 12 de junio le cuesta al consumidor $0.9606 pesos más de impuesto que la semana anterior y $2.4643 pesos más que hace dos semanas.
¿Pueden las gasolineras con alto volumen de Premium trasladar ese incremento al precio al público sin perder despacho en un mercado donde ese combustible ya acumula más de 10% de alza desde febrero?
La respuesta es asimétrica según la región y el tipo de operador. Las estaciones con contratos de suministro pactados con anterioridad absorben parte del diferencial con una estructura de costos ya fijada; las que compran en spot reflejan el cambio con mayor inmediatez en el precio al dispensario.
Esta dinámica es precisamente la que el programa Quién es Quién en los Combustibles de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) tiende a documentar como diferenciales regionales que se ensanchan cuando el ajuste semanal al IEPS resulta pronunciado.
El sector gasolinero ante el retiro del estímulo fiscal a la gasolina Premium
El sector comercializador y minorista de combustibles en México es intensivo en regulación, puesto que el precio de adquisición del producto, el impuesto efectivo sobre él y el precio de venta al público están todos sujetos a marcos normativos y decisiones de política fiscal que se actualizan con frecuencia semanal. El IEPS es un impuesto indirecto que recae sobre el consumidor final y se entrega al fisco; por tanto, su incremento no reduce directamente el margen del permisionario, sino que eleva el precio al público, lo que puede traducirse en menor volumen de despacho en estaciones con alto porcentaje de ventas de Premium, un combustible que a $28.71 pesos por litro enfrenta mayor elasticidad de demanda que la Magna en $23.80.
La eliminación del estímulo a la gasolina Premium en la semana del 6 al 12 de junio, sumada al recorte de $0.9939 pesos por litro en la Magna y de $0.4261 pesos en el diésel, eleva el costo impositivo efectivo de los tres combustibles principales al nivel más alto desde el inicio del conflicto en Irán, en un contexto donde la SHCP no ha confirmado si las reducciones continuarán en semanas posteriores o se ajustarán en función de la evolución del crudo internacional, dejando a los permisionarios con alto volumen de gasolina Premium ante la disyuntiva de operar con la cuota máxima de $5.6579 pesos por litro de IEPS sin el colchón fiscal que amortiguó el alza del precio de los combustibles durante los primeros meses del año.
