Una gasolinera que evalúa su marca decide entre dos modelos de abasto. El primero es la red de una de las petroleras, como Petróleos Mexicanos (Pemex), con franquicia y contrato de suministro propios.
El segundo es el de un distribuidor o comercializador independiente, que ofrece libertad de imagen y de proveedor, aunque con mayor carga comercial para el operador. Desde la Reforma Energética, el mercado ha transitado de una marca única a 396 marcas privadas, según PetroIntelligence con datos a agosto de 2026.
Una Base Atomizada frente a una Cúspide Concentrada
El país suma 14,401 permisos vigentes entre 6,177 grupos económicos, de los cuales 4,878 (78.97%) operan con un único permiso. Pemex mantiene 9,198 gasolineras frente a 5,158 con marcas privadas como Mobil (720), G500 (493) y Valero (339).
La penetración de esas marcas va de 65% en Baja California a 4% en Guerrero, lo que sugiere que la oferta disponible depende del territorio.
Abanderamiento de gasolineras, el contrato de suministro pesa más que la bandera
Con franquicia Pemex o marca propia, el operador cubre la misma ruta de autorizaciones (MISSE, SASISOPA, evaluación ambiental y permiso de expendio ante la Comisión Nacional de Energía (CNE), con costo oficial de $47,528), de modo que la marca no reduce la inversión regulatoria inicial.
Al 31 de marzo de 2026, Pemex reportó 7,520 estaciones en la Franquicia Pemex y 1,149 bajo licenciamiento de marca. Eliminó la cuota de incorporación, aunque conserva una cuota anual de mantenimiento cuyo monto no es público.
El modelo público de contrato prevé expendio exclusivo de productos Pemex dentro de la franquicia. La marca propia, por su parte, puede estructurarse con Pemex y/o con otros proveedores autorizados.
El Margen Decide más que el Logotipo
Los importadores privados pagan $4.86 más por litro de Magna y $2.07 más de diésel que el precio mayorista de Pemex. Alejandro Montufar Helu Jiménez, director general de PetroIntelligence, calcula un margen bruto en diésel de $1.52 por litro frente a los $2.41 necesarios para cubrir costos, y al menos 173 gasolineras dejaron de venderlo para julio.
En una estación que vende 400,000 litros al mes, una diferencia de $0.05 por litro en el precio base equivale a $20,000 mensuales, o $240,000 al año. Comparar proveedores exige, por tanto, un modelo de costo total que incluya flete, merma y condiciones de crédito.
La elección entre petroleras y distribuidores independientes depende menos de la imagen comercial que del precio entregado, la continuidad del suministro y el margen que dejan los topes de precio, en un mercado donde el trámite regulatorio es el mismo y la presencia de marcas privadas cambia de un estado a otro.
Imagen: Hans Eiskonen vía Unsplash.
