La obligatoriedad del pago digital en gasolineras y casetas de peaje es el cambio regulatorio más sustancial que enfrentará el sector de expendio de combustibles en México desde la apertura del mercado a la inversión privada en 2013. Su alcance trasciende la simple sustitución de un método de cobro, conectando al expendedor con los sistemas de facturación electrónica del SAT, los instrumentos digitales del ecosistema bancario formal y las bases de datos de la Comisión Nacional de Energía.
El anuncio lo formalizó la presidenta Claudia Sheinbaum el 19 de marzo durante la 89 Convención Bancaria en Cancún, fijando septiembre de 2026 como fecha objetivo para que todas las estaciones de servicio del país dejen de aceptar efectivo.
El dato que más preocupa al sector no es el plazo sino la brecha tecnológica que lo antecede: estimaciones del gremio gasolinero señalan que en 400 municipios del país no existe cobertura de internet, cifra que equivale a entre 1,800 y 2,000 gasolineras que operan actualmente sin conectividad. En muchos corredores carreteros y zonas rurales, la señal de datos móviles es intermitente o inexistente, y la disponibilidad de WiFi de calidad es limitada, lo que convierte la obligatoriedad en un problema de infraestructura antes de ser un problema de cumplimiento regulatorio.
El contexto normativo no esperó al plazo. El Servicio de Administración Tributaria implementó desde el 24 de abril de 2026 el nuevo Complemento CFDI para Hidrocarburos, que exige incluir en cada factura electrónica información sobre el origen, destino y legalidad del combustible, bloqueando automáticamente la facturación de operadores sin permisos vigentes ante la CNE.
El Banco de México registra que el 80% de las transacciones en gasolineras y casetas de peaje se realiza actualmente en efectivo, lo que dimensiona la magnitud del cambio que el sector debe absorber en los próximos meses.
Los cinco trámites del pago digital en gasolineras que no admiten demora
La lista de acciones que una estación sin conectividad debe completar antes de septiembre incluye, en orden de dependencia técnica, las siguientes:
Contratación de conectividad fija o satelital: es el punto de partida de toda la cadena, puesto que sin una conexión estable no es posible operar terminales punto de venta certificadas, enviar CFDI en tiempo real ni validar permisos ante la CNE. Los tiempos de instalación pueden extenderse entre cuatro y doce semanas según la región, lo que coloca a los expendedores que aún no han iniciado este trámite en un margen operativo ajustado frente al plazo de septiembre.
Instalación y certificación de terminales punto de venta (TPV): las terminales deben estar homologadas con los bancos participantes y configuradas para operar con CoDi y DiMo, los dos instrumentos que el gobierno promueve como alternativas sin comisión para el usuario y el expendedor. La Asociación de Bancos de México acordó con el gobierno federal una reducción de 0.45 puntos porcentuales en las comisiones de intercambio para tarjetas de débito en gasolineras, vigente del 1 de mayo al 31 de octubre de 2026, lo que prácticamente elimina el costo por transacción durante el período de adaptación.
Actualización del sistema de facturación electrónica: el Complemento CFDI Hidrocarburos exige que el software contable de la estación sea compatible con campos adicionales que incluyen el número de permiso, el tipo de producto, el volumen despachado y los datos del proveedor. Los expendedores que delegaron su contabilidad a despachos externos deben verificar que esos despachos hayan actualizado sus plataformas antes del período de revisión; la inoperancia del sistema externo no exime al permisionario de la sanción.
Registro y verificación de permisos ante la CNE: la autoridad regulatoria está integrando su base de permisos con los servidores del SAT, de modo que la verificación del estatus del permiso ocurre automáticamente al generar cada factura. Los operadores con permisos en proceso de renovación o trámites pendientes ante la CNE podrían enfrentar bloqueos en la facturación incluso si su infraestructura tecnológica está completamente instalada, lo que sugiere que la gestión regulatoria es tan urgente como la inversión en conectividad.
Capacitación del personal en cobro digital: la transición no es solo tecnológica sino operativa; los despachadores deben conocer los protocolos de cobro con tarjeta, QR y transferencia, así como los procedimientos ante fallas de conectividad o rechazo de transacciones, dado que cada error en caja tiene implicaciones directas sobre la trazabilidad fiscal de la operación.
La brecha de conectividad que amenaza el cumplimiento en gasolineras sin internet
La medida enfrenta tensiones estructurales que trascienden la capacidad de respuesta del sector gasolinero. Cerca del 50% de los mexicanos no cuenta con cuenta bancaria formal, y una proporción significativa de transportistas de carga y conductores de larga distancia depende del efectivo para cubrir combustible en rutas alejadas de centros urbanos.
CoDi no requiere cuenta bancaria formal, sino únicamente un número de teléfono celular vinculado, lo que amplía el universo de usuarios potenciales; sin embargo, la cobertura de red móvil en corredores logísticos sigue siendo irregular, y sin señal no hay instrumento digital que opere.
La gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, instó a las instituciones financieras a fortalecer sus plataformas SPEI y CoDi durante la misma Convención Bancaria donde Sheinbaum formalizó el anuncio. El gobierno creó además una Agencia de Transformación Digital con facultades para coordinar la instalación de infraestructura de pago a escala nacional y simplificar los trámites de habilitación de terminales en todo el territorio, aunque la publicación en el Diario Oficial de la Federación con la estructura de penalidades para estaciones incumplidas estaba pendiente al cierre del reportaje, dejando sin definir el régimen de excepciones para zonas de alta marginación y baja conectividad.
La combinación del Complemento CFDI Hidrocarburos operativo desde abril, la fecha objetivo de septiembre fijada por Sheinbaum, la ventana de comisiones reducidas que la Asociación de Bancos de México mantiene abierta solo hasta el 31 de octubre y el millar largo de gasolineras que todavía opera sin conectividad configura un escenario donde postergar la inversión en infraestructura para el pago digital equivale a asumir riesgo de bloqueo operativo en el momento en que la norma sea exigible.
