La separación de fase es el fenómeno por el cual la gasolina E10 absorbe agua más allá de su capacidad de solvencia y divide el contenido del tanque en una capa de hidrocarburo y otra de agua con etanol, lo que convierte un defecto de almacenamiento en un reclamo de calidad en el despachador. El etanol es hidrofílico, por lo que una mezcla E10 retira la humedad de paredes, líneas y ambiente, a diferencia de la gasolina pura, que deja el agua libre en el fondo.
México ha transitado de un mercado cerrado bajo Pemex a uno con importación libre de combustibles desde abril de 2016, en el que los Lineamientos de la Secretaría de Energía (SENER) de 2018 ya fijan especificaciones para el etanol anhidro antes de su mezcla con petrolíferos.
Normas que ya aplican a la gasolinera
La NOM-016-CRE-2016, publicada en el DOF el 29 de agosto de 2016, obliga al permisionario a contratar un laboratorio acreditado para muestrear el tanque de almacenamiento final, de forma trimestral o semestral si la estación implementa controles volumétricos y sellos de seguridad. Exige además un dictamen anual de conformidad, enviado dentro de los tres meses siguientes al año verificado.
Por su parte, la NOM-005-ASEA-2016 regula el diseño, la operación y el mantenimiento de la estación, y su vigilancia, junto con la de calidad, corresponde hoy a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y a la Comisión Nacional de Energía (CNE), sucesora de la CRE.
Agua en tanques y cómo evitar la separación de fase en gasolina E10
Un estudio de SENER y la cooperación técnica alemana sobre mezclas de hasta 6% (E6) dedica apartados específicos a la hidrofilicidad del etanol, a la compatibilidad de materiales y al control de la corrosión en circuitos de almacenaje, lo que sugiere que el primer punto de revisión es el estado del tanque y no el combustible recibido. En la práctica, esto implica medir agua de fondo con regularidad, conservar bitácoras, guías de suministro y resultados de laboratorio, y verificar que juntas, mangueras y filtros sean compatibles con etanol.
Reclamos por calidad, la trazabilidad como defensa
La trazabilidad documental es la defensa principal ante un reclamo. Casos como el de un automovilista que en junio de 2026 denunció gasolina rebajada con agua y un vehículo inservible muestran que el consumidor atribuye al expendio cualquier falla, y la gasolinera que no acredite origen, muestreo y control de agua queda sin evidencia ante Profeco o la autoridad.
Una gasolinera que despache gasolina E10 requiere, por tanto, tanques secos y con medición periódica de agua, materiales compatibles con etanol y un expediente de muestreo, dictamen y trazabilidad que acredite en cada despacho que el producto entregado coincide con el recibido.
Imagen: Waldemar Brandt vía Unsplash.
