COFECE exige eliminar distancia mínima entre gasolineras
La Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) es el órgano constitucional autónomo encargado de garantizar la libre concurrencia en los mercados mexicanos, incluyendo el de expendio de gasolinas y diésel. Su función en este segmento consiste en identificar barreras regulatorias que limitan la entrada de nuevos competidores, emitiendo recomendaciones a gobiernos estatales y municipales cuando detecta restricciones que van más allá de lo necesario para proteger la seguridad o el ordenamiento urbano.
En las últimas semanas, la comisión intensificó ese trabajo con una recomendación puntual, replicada en distintas entidades del país: eliminar la distancia mínima entre gasolineras, la restricción que hoy concentra la mayor presión del organismo antimonopolios sobre los gobiernos estatales.
La recomendación no es un exhorto genérico. COFECE pidió expresamente a los gobiernos locales y a las legislaturas estatales derogar las restricciones que impiden establecer y operar nuevas gasolineras, argumentando que ese tipo de reglas frena la entrada de competidores sin aportar un beneficio proporcional en materia de seguridad o planeación urbana.
El caso de Coahuila ilustra hasta dónde está dispuesta a llegar la comisión, ya que solicitó al Gobierno Federal analizar la interposición del medio de control constitucional que proceda contra la entidad, luego de que su Congreso local reformara la ley estatal para imponer una distancia mínima entre estaciones. Antes de esa reforma, COFECE ya había recomendado al gobierno de Coahuila no promulgarla, una advertencia que, de haberse atendido, habría evitado la escalada hacia una controversia constitucional.
Si la recomendación de COFECE prospera en el resto del país, el episodio de Coahuila podría convertirse en la referencia obligada para cualquier legislatura que intente imponer esa misma restricción a las gasolineras.
La distancia mínima entre gasolineras separa a Coahuila de Sinaloa
El caso de Sinaloa ofrece la contraparte del episodio coahuilense. COFECE reconoció públicamente al gobierno y al Congreso de esa entidad por reformas orientadas a favorecer la competencia en el sector de gasolineras, lo que sugiere que la comisión no solo sanciona con el discurso público a los estados que restringen la entrada, sino que también valida a los que alinean su marco normativo con los criterios de libre concurrencia.
Esa diferencia de trato entre Coahuila y Sinaloa expone una tensión de fondo: mientras algunas legislaturas estatales ceden a la presión de operadores establecidos que buscan limitar la llegada de nuevos competidores, otras optan por remover esas barreras y abrir el mercado a jugadores adicionales.
La justificación de fondo detrás de la postura de COFECE frente a las gasolineras tiene un componente operativo concreto. La comisión ha señalado que es necesario agilizar los permisos, en particular en zonas de alta densidad vehicular, donde citó el caso de la Ciudad de México, capital en la que algunas estaciones atienden hasta 15 mil vehículos.
Esa cifra funciona como evidencia de saturación, un indicador de que la oferta actual de puntos de venta no está creciendo al ritmo que exige la demanda urbana, lo que a su vez presiona los tiempos de espera y, potencialmente, los márgenes de las estaciones que concentran ese volumen.
Quién domina las gasolineras en México según el mapa de permisos vigentes
El diagnóstico de COFECE se apoya en un mercado que, según datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y PETROIntelligence, muestra señales de estancamiento en la apertura de nuevos puntos de venta. De los 14,406 permisos de expendio vigentes en el país, apenas 30 empresas concentran 3,648, equivalente al 25.3% del total nacional.
Oxxogas lidera ese grupo con 569 permisos, seguido de Petro Seven con 295, Corpogas con 258, Hidrosina con 201 y Mi Gasolina con 194. El resto de la base de permisionarios está fuertemente fragmentado, ya que aproximadamente 80% de los operadores registrados posee un único permiso y opera una sola estación.
Hasta junio de 2026, la CNE no había aprobado nuevos permisos de distribución, manteniendo el total nacional sin cambios. Del universo vigente, uno está duplicado, 50 corresponden a estaciones cerradas, 25 a instalaciones abandonadas y 8 a predios donde la estación ya no existe físicamente.
En lo que va de 2026 se emitieron apenas 123 permisos nuevos para gasolineras, una de las cifras más bajas de la década, muy por debajo de años como 2022, cuando se autorizaron 511. El Estado de México concentra el mayor número de permisos con 1,306, seguido de Jalisco con 1,024 y Veracruz con 840, mientras que la CNE revocó 172 permisos hasta el 30 de junio de 2026, con Tamaulipas a la cabeza con 22 revocaciones, a las que se suman 100 permisos terminados por renuncia voluntaria de sus titulares.
Este panorama de baja apertura de nuevos permisos coincide, no por casualidad, con el momento en que COFECE decidió elevar la presión sobre los gobiernos estatales. La lentitud en la expedición de permisos, combinada con restricciones locales como las distancias mínimas, configura un obstáculo doble para cualquier interesado en entrar al negocio de expendio: primero debe sortear el trámite ante la autoridad federal y después librar las barreras que algunas legislaturas estatales imponen sobre dónde puede ubicarse una estación.
El margen comprimido explica la prisa de COFECE por más gasolineras
La discusión sobre competencia no ocurre en el vacío. Las gasolineras mexicanas operan actualmente bajo una presión fiscal que ilustra por qué la entrada de más competidores importa para el precio del litro de gasolina que paga el consumidor final.
El ajuste al IEPS de agosto de 2026 elevó la carga tributaria sobre la gasolina mientras reducía la del diésel, y las estaciones que despachan diésel agrícola deben absorber una cuota plena de $7.36 por litro sin el respaldo de ningún estímulo fiscal. En la semana del 8 al 14 de agosto, el subsidio a la Premium cayó de 26.49% a apenas 5.77%, mientras que el de la Magna bajó de 36.50% a 20.94%, un desplome de 15.56 puntos porcentuales que se tradujo en más de un peso adicional de impuesto por litro.
Con este ajuste, el precio de la gasolina Magna hoy en México se ubicó este jueves 13 de agosto en $23.695 por litro, el de la Premium en $28.524 y el del diésel en $27.032, de acuerdo con datos de la CNE.
En un mercado donde el margen comercial ya está comprimido por el componente fiscal, la facilidad para abrir nuevas gasolineras se convierte en la variable que determina si existe presión competitiva real sobre el precio del litro de gasolina al público, o si la oferta permanece contenida por barreras de entrada ajenas a la operación del negocio. A esa presión se suma el huachicol, que erosiona los ingresos de Pemex con pérdidas estimadas en $101 millones diarios y que alcanzaron $9,180 millones de pesos en el segundo trimestre de 2026, un incremento de 20% respecto al año anterior.
El combustible sustraído ilícitamente alimenta un mercado paralelo que compite con precios por debajo de las terminales oficiales, distorsionando aún más las condiciones bajo las cuales operan las estaciones que sí cumplen con el marco regulatorio.
¿Puede la eliminación de esta restricción traducirse en más estaciones y mejores precios en el corto plazo, o se topará con la misma lentitud administrativa que hoy mantiene los permisos nuevos en niveles mínimos de la década?
La postura de COFECE frente a las gasolineras se inserta en un panorama más amplio del sector de expendio, donde la fragmentación de la base de permisionarios, la lentitud en la expedición de nuevos permisos, la persistencia de la distancia mínima entre gasolineras en algunas entidades y las presiones fiscales sobre el margen comercial configuran un mercado donde la competencia formal coexiste con barreras estructurales que la reforma energética no eliminó por completo, y donde la respuesta de cada entidad federativa a las recomendaciones del órgano antimonopolios, sea la vía de Coahuila o la de Sinaloa, terminará por definir qué tan abierto es en la práctica el negocio de vender gasolina en México.
