La Profeco inmoviliza los dispensarios de una gasolinera cuando el instrumento no está calibrado, no tiene holograma vigente o presenta sellos alterados. Es una medida precautoria de la Dirección General de Verificación de Combustibles que deja a la estación sin ventas hasta que se levanta.
Desde la apertura del mercado, la calibración Profeco y la verificación de bombas pasaron de trámite rutinario a variable de continuidad operativa.
El segundo periodo obligatorio cerró el 30 de septiembre, por lo que las estaciones que no cumplieron enfrentan hoy riesgo de inmovilización de dispensarios en una visita.
Calibración Profeco, un calendario con dos ventanas
La calibración es obligatoria dos veces al año: del 1 de enero al 31 de marzo y del 1 de julio al 30 de septiembre. El sistema en línea de la Profeco opera en tres pasos: registrar los instrumentos (bombas despachadoras, medidores de gas), pagar con tarjeta o transferencia y esperar la visita del verificador, con cobertura en las 38 Oficinas de Defensa del Consumidor.
El holograma oficial certifica la calibración correcta del instrumento. Sin él, la gasolinera puede recibir multas calculadas según el tipo de instrumento y el valor de la UMA.
Sellos de Profeco, lo que el permisionario no debe tocar
Cuando un instrumento no puede ajustarse, la Profeco coloca un sello con la leyenda "instrumento de medición no apto para transacciones comerciales". Mientras permanezca, la bomba no puede usarse, hasta que el propietario cumpla los requisitos y presente una nueva solicitud de verificación para ajuste por calibración o solicite la inutilización del equipo.
El levantamiento se tramita mediante un Acuerdo de Desinmovilización, la determinación administrativa que ordena retirar la medida precautoria. Por tanto, alterar o retirar un sello por cuenta propia agrava la situación jurídica de la estación.
Operativo Profeco-ASEA en 24 estados
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) verifica la NOM-005-ASEA-2016 y la Comisión Nacional de Energía (CNE) revisa la NOM-016-CRE-2016 sobre calidad del combustible, así que cumplir con uno no protege frente a los otros. El operativo dejó 129 clausuras y 38 denuncias ante la Fiscalía General de la República por no entregar litros completos.
La documentación pesa tanto como el equipo. Una bomba calibrada, pero sin comprobante de pago, holograma visible o bitácora de mantenimiento, equivale para el inspector a una bomba sin verificar.
Sobre baterías y componentes electrónicos, las fuentes consultadas no precisan un requisito específico, por lo que conviene registrar su revisión en el expediente de mantenimiento de cada equipo.
Una gasolinera con la calibración Profeco al corriente, el holograma a la vista, los sellos intactos y el expediente completo reduce el riesgo de inmovilización, multas y denuncias penales ante una verificación de gasolineras sin aviso.
Imagen: Dawn McDonald vía Unsplash.
