La Licencia Ambiental Única (LAU), conocida en el sector como licencia ASEA, es la autorización que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) otorga a las estaciones de servicio para acreditar sus condiciones ambientales de operación, amparando las características registradas de tanques, dispensarios y edificaciones. Se expide desde 2016, cuando surgió la ASEA, y es un trámite distinto al de la licencia ambiental del ayuntamiento o del gobierno estatal y al de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Lo que hoy expone a los permisionarios es la falta de actualización tras un cambio de tanques o dispensarios, más que el trámite original.
Una de cada cinco gasolineras opera con la licencia ASEA vencida o sin ella
Alrededor de 20% de las más de 14 mil estaciones del país carece de la LAU o la tiene desactualizada, de acuerdo con la consultora Lejar Innovaciones, cuyo director general, Ángel Loyo, ubica el rango entre 15% y 20%. Esa brecha se ha traducido en la clausura de gasolineras, total o parcial, en unas 80 estaciones del centro del país.
La ASEA realiza al menos 80 visitas de inspección al mes para verificar la licencia, y cerca de 10% de las estaciones visitadas termina sancionada con multas de hasta $800 mil pesos o con clausuras temporales.
Qué cambios exigen actualizar la licencia ASEA y cuáles no
Las modificaciones que obligan a actualizar el documento incluyen:
Tanques: Cambiar la capacidad de un tanque existente o instalar uno adicional altera las características asentadas en el expediente.
Dispensarios: Agregar o retirar un dispensario modifica el registro, aunque la estación no se amplíe.
Predio y edificaciones: Ampliar el terreno o alguna construcción también exige la actualización, así como corregir errores en las características registradas.
Por su parte, cambiar la marca de la estación o el proveedor de dispensadores sin variar su número no es motivo de sanción, siempre que esté especificado en la licencia.
Regularizar la gasolinera antes de la inspección ASEA
En una clausura temporal el titular tiene cinco días para demostrar que cuenta con el documento, corregir errores, actualizarlo o iniciar el trámite, por lo que conviene que el expediente coincida con la instalación real antes de la visita. Las revisiones de la ASEA, la CNE y Profeco pueden coincidir en un mismo operativo, y para la autoridad el documento es el cumplimiento: la ausencia del Informe Preventivo Periódico vigente es el hallazgo más frecuente en las inspecciones de la ASEA.
Con el programa extraordinario RENAGAS 2026-2030 y las 4,310 inspecciones a gasolineras y gaseras programadas desde agosto, actualizar la licencia ASEA tras cada cambio en tanques o dispensarios pasa de trámite administrativo a condición para seguir operando.
Imagen: Marek Studzinski vía Unsplash.
