La Secretaría de Hacienda llevó el IEPS del diésel a 0% durante la semana del 12 al 18 de septiembre, la eliminación más amplia del impuesto a ese combustible en lo que va de 2026, y elevó de forma simultánea el estímulo fiscal a la gasolina Magna. El ajuste se refleja de forma directa en el precio por litro de gasolina que pagan los automovilistas en la bomba.
La medida busca frenar la presión inflacionaria sobre el costo del transporte de carga y, por extensión, sobre el precio de los alimentos, dos variables que se mueven casi en espejo cada vez que el diésel se encarece en las terminales.
El respiro llega después de que Hacienda agotó buena parte de su margen fiscal para contener al diésel a lo largo del año, presión que alcanzó tanto a las empresas de autotransporte como a las finanzas públicas que sostienen el esquema de estímulos. Diésel y gasolinas habían arrancado 2026 sin estímulos y con alza al IEPS, antecedente que explica por qué el sector recibe cada reducción con cautela más que con alivio.
El IEPS del Diésel en Cero, un Paréntesis y No una Política
Puesto que el estímulo tiene vigencia de siete días, la pregunta operativa para gasolineras y comercializadoras no es si el IEPS diésel bajó, sino qué ocurre el 19 de septiembre cuando el paréntesis se cierre. Hacienda ya retiró estímulos a gasolina y diésel para pesca y campo en junio de 2026, dejando a esos productores pagando IEPS sin apoyo federal, precedente que muestra su disposición a quitar beneficios fiscales tan pronto como el margen presupuestal lo exige.
El riesgo de reversión no es hipotético. En el diésel de campo, cuando Hacienda fijó el estímulo en 0%, las gasolineras terminaron asumiendo una diferencia de $7.36 por litro entre el precio de referencia y el costo real de abasto, diferencial que erosionó márgenes ya comprimidos.
Si el esquema de esta semana se revierte sin ajuste gradual, el patrón podría repetirse en el segmento de carga.
El estímulo fiscal al IEPS funciona como amortiguador temporal frente a variaciones del crudo, no como corrección estructural del precio de gasolina y diésel en México. Cada vez que Hacienda lo activa, contiene su propio ingreso tributario, lo que sugiere que la ventana de una semana responde a una necesidad puntual de frenar el costo del transporte antes de que llegue al consumidor, y no a un cambio de política de mediano plazo.
La reducción del IEPS diésel a 0% entre el 12 y el 18 de septiembre, sumada al mayor estímulo a la Magna, deja a las gasolineras con margen momentáneamente más holgado y a las comercializadoras con la tarea de anticipar, antes de que termine la semana, cómo absorberán el eventual regreso del impuesto sobre el precio por litro de un combustible del que depende buena parte del costo de mover mercancía y alimentos por el país.
Imagen: Jesse Donoghoe vía Unsplash.
