La revisión fiscal anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum el 20 de abril es un operativo coordinado entre el SAT y la SHCP para identificar gasolineras que venden diésel por encima del precio tope acordado, combinando inspecciones de la Profeco con auditorías contables del fisco. El detonante es concreto: con el crudo mexicano cayendo de $100 a $88 dólares por barril y un estímulo al IEPS activo de $3.17 por litro, 34.5% de las estaciones cobran $28.51 o más, mientras solo 54.6% vende por debajo de $28.28.
El acuerdo de precio tope diésel que no se respetó
El gobierno alcanzó un acuerdo con empresarios gasolineros para fijar $28.30 como precio máximo del diésel. La Profeco documentó el incumplimiento en campo: en 44 visitas de verificación, colocó 14 lonas con la leyenda "No cargues aquí" en estaciones fuera del rango pactado.
La presión pública no movió los precios, lo que escalonó la respuesta hacia el SAT y convocó a una reunión con representantes del sector el 21 de abril.
Qué revisará el SAT en cada gasolinera
Las auditorías SAT abarcarán tres frentes: la correcta declaración del IEPS sobre la venta de diésel, la justificación de la brecha entre precio de adquisición y precio de venta, y el cumplimiento del nuevo Complemento CFDI para Hidrocarburos y Petrolíferos, con entrada en vigor el 24 de abril de 2026. Este mecanismo obliga a registrar en cada factura el origen del producto, el volumen exacto y el número de permiso del vendedor, con validación automática contra los registros de la CNE.
Las gasolineras sin permiso vigente no podrán emitir CFDI válidos, lo que equivale a un bloqueo operativo.
Cómo preparar tu estación antes del 24 de abril
La prioridad inmediata es verificar la vigencia del permiso ante la CNE, actualizar el sistema de facturación con el nuevo complemento de hidrocarburos y documentar el costo de adquisición del diésel (incluyendo flete desde terminal) para justificar ante el SAT cualquier diferencia frente al promedio nacional. El argumento de costos logísticos puede sostenerse si existe respaldo documental, pero no si la estructura declarada ante el fisco no coincide con los CFDI de compra registrados.
Las gasolineras que lleguen al 24 de abril sin permiso de la CNE actualizado, sin sistema de facturación compatible y sin documentación de costos logísticos enfrentarán simultáneamente el riesgo de auditoría fiscal y el bloqueo de su capacidad de facturación.
